Nota escrita por  Claudia Siena de Brom, socia del Grupo Riverside, y editada por la periodista  de G.C.A. Julieta Mondet

En otoño, cuando nuestros jardines entran en recesión por el frío, escasean las flores y las hojas se colorean en fuego y amarillo, las socias de Garden Club comenzamos una nueva labor: prepararnos para el Plant Market anual. Cada una hace sus plantines, junta semillas, bulbos, rizomas… Y con los frutos recogidos hace dulces de chutney, lemon cheese y otros sabores deliciosos.

Una vez terminada esa etapa, se organiza el gran mercado de compra venta de todo lo cultivado y cosechado por las propias socias que este año se llevó a cabo el cinco de junio. Cada una aporta al menos cinco plantines, semillas y bulbos y todo lo traído se coloca en distintas stands según sea la planta anual –perenne, crasa, suculenta, cactus-. Las especies antiguas o raras también tienen su espacio. Y por supuesto hay un stand para los dulces de diferentes sabores realizados con lo cultivado y cosechado por las socias. Y para el almuerzo, se ofrecen tartas y empanadas de elaboración propia.

El Plant Market representa una oportunidad para poder adquirir plantas, bulbos, etc a precios inigualables. Pero por sobre todo, un evento abierto al público en el que las socias disfrutan de una tarde de sol con amigas; de poder compartir su pasión con gente nueva; y de tener la satisfacción de colaborar con lo recaudado con la organización British and American Benevolent Society (BABS). Se trata de la asociación de beneficencia Británica y Norteamericana creada hace 130 años para aquellos que por su edad requieren asistencia permanente. Así, entre socias, sol y naturaleza, el otoño se llena de algarabía.