Visita al  Jardín Botánico Gaspar Xuárez s.j. de la Universidad Católica de Córdoba del 12 de noviembre de 2015.

Por invitación de la directora del Jardín Botánico,  la ingeniera agrónoma Diana Perazzolo, participamos de una caminata por el bosque xerófilo caducifolio de la eco-región del Espinal  que está constituido por 12 hectáreas de bosque nativo. Allí, las biólogas nos propusieron dos trabajos prácticos de campo: uno fue la identificación de árboles con una clave de reconocimiento que nos proporcionaron (en especial por forma de hoja y presencia de espinas); y el otro fue la identificación de la “tacuarita azul”, un pajarito pequeño que vive en ese hábitat. Y que se dejó ver al escuchar la melodía de su canto en el celular de una de las biólogas. Una experiencia preciosa.

Para el recorrido por el bosque nos proporcionaron bolsitas de papel con el objetivo de ir recolectando flores, hojas, bichitos, y palitos para posteriormente observarlos en el microscopio en el laboratorio de la Universidad. Ya allí tuvimos la permanente guía de Diana. Disfrutamos tanto que no queríamos que se terminara la visita.  ¡Parecíamos, y nos sentíamos, alumnos de la escuela nuevamente!


Diana Perazzolo es hija de Elisa Perazzolo, nuestra amada amiga y socia de “El Ceibo” desde sus principios. Hermosa mujer, inteligente, elegante, cálida y entusiasta participante en cuanta actividad del Garden hubiera con diseños únicos y delicados. Lamentamos su fallecimiento a mediados de 2015, pero nos alegramos mucho de mantener una hermosa relación con su hija.

En cuanto al paseo, Diana nos aportó datos para investigar en la página de la Universidad (facebook: jardinbotanicogasparxuarez). 

“Allí podrán ver muchas de nuestras actividades y si van a la página de la UCC, y hacen click en infraestructura, allí está nuestro Jardín. Podrán ver el tríptico de pájaros y también un video de youtube con la actividad que realizamos desde hace 10 años con una escuela del Barrio Comercial y la señorita Mara…Es un trabajo silencioso que ha cambiado el comportamiento del barrio”, nos escribió Diana. Y luego acotó acerca de la experiencia que habíamos vivido:  “¡Esta actividad es igual de motivadora para un niño de cuatro que para una persona de 90 años!”