por Beatriz Angaroni (socia Grupo Las Margaritas)

 

Cada vez hay más tierras cultivadas o pobladas, menos lugares para que los insectos se desarrollen. El hombre va limpiando los campos y no se encuentran espacios propicios, sin hablar de los pesticidas en los cultivos.

Los Hoteles de insectos son una manera artificial de darles asilo. Pueden ser refugio, sobre todo en invierno, de varios de ellos, como las mariquitas o las crisopas.

Pero los principales ocupantes son las abejas y las avispas solitarias, las que no viven en colmenas, éstas están perdiendo su hábitat, no encuentran lugares para anidar, buscan agujeritos o galerías excavadas en la madera en descomposición donde se desarrollará su descendencia. Hay que recordar que son muy importantes para la polinización.

Se forma una especie de cadena, al haber menos insectos también se agrede a los que viven de ellos, los insectívoros: pájaros, reptiles y pequeños mamíferos.

En las ciudades es todavía más difícil encontrar lugares de anidación, estos » hoteles» compensan la carencia de huecos naturales.

Desde el punto de vista educativo, es muy importante tener al alcance de la vista un ecosistema vivo para observar e investigar.